Contacto Con Nuestros Angeles ...visitas(17)
"Y Como Un Angel Cuidaras De Mi"
Nuestro planeta tierra esta pasando por un proceso evolutivo que a su vez ha acelerado la evolución humana, ha elevado su frecuencia energética, su consciencia y con ello, se nos ha devuelto no solo la necesidad de restablecer nuestra conexión con lo Divino y con nuestros Ángeles, sino que nuestros campos energéticos permiten establecer esta conexión de una manera mucho más natural, abierta y perceptible.
Invitar a un Ángel a formar parte de nuestra vida, es cambiar totalmente nuestra forma de conducirnos pues muchos cambios se aceleran haciéndonos conscientes y responsables de las decisiones que tomamos.
Un Ángel es un puente entre el mundo material y Divino. Su misión es ayudarnos en nuestra evolución.
Un Ángel es guía, es Luz, es amor y servicio, puede guiarnos, puede acercarnos ayudas y oportunidades, puede enviarnos señales del camino que sea mejor para nosotros, pero no viene a tomar nuestro lugar, no viene a tomar elecciones por nosotros, pues no vienen a quitarnos la experiencia humana sino a acompañarnos en el proceso de la vida misma.
Para que un ser humano sea capaz de percibir la presencia física de un Ángel hace falta que esta persona haya cambiado ya su frecuencia vibratoria mediante el cambio de conciencia. Cuando una persona eleva su frecuencia vibratoria y la eleva hacia el Ángel, éste puede manifestarse ante ella, pero nunca en su forma natural. El Ángel, por medio del pensamiento, adoptará alguna forma de más baja frecuencia que permita a la persona percibirlo, pero jamás bajará su frecuencia al grado de convertirse en un ser humano, puede manifestarse a través de un ser humano, pero NO puede ser humano.
Nuestros Ángeles se comunican con nosotros a través de nuestra Aura, es nuestro campo de energía lo que ellos perciben. Ellos no nos ven en cuerpo físico, ellos no escuchan nuestra voz ni nuestras peticiones propiamente, sino que se comunican a través de las frecuencias vibratorias de nuestra energía. Todo lo que somos, lo que pensamos y sentimos, está impreso en nuestra aura y crea una frecuencia en nosotros. Nuestras intenciones y propósitos, nuestra verdad e identidad, están grabados en nuestra energía y vibran acorde a ellos.
Los pensamientos negativos crean un color obscuro en nuestra energía, haciéndola densa, es como un muro que impide la entrada a nuestro Ángel. Un Ángel es un ser superior, el cuál no puede bajar a nuestra condición para crear un contacto, somos nosotros quienes nos tenemos que elevar para llegar a ellos.